1. Autonomía e iniciativa personal:
Promover la realización de rutinas de aseo e higiene personal, haciendo conscientes a los niños/as de solicitar y aceptar ayuda cuando la necesiten.
Realizar de forma diaria actividades relacionadas con la vestimenta: ponerse y quitarse el babi y/o abrigo; abotonar y desabotonar, abrir y cerrar cremalleras de las prendas que lleven puestas; e iniciarlos en los hábitos relacionados con el calzado sobre todo en lo referido a atarse los cordones.
Promover actividades para desarrollar de forma progresivamente más autónoma rutinas de higiene y hábitos saludables: desayunar fruta, ir solos al baño, lavarse las manos cuando sea necesario, respetar los tiempos de descanso…
2. Competencia en comunicación lingüística:
Facilitar situaciones y contextos comunicativos que permitan a los niños/as construir frases bien estructuradas y progresivamente más complejas.
Promover actividades en situaciones y contextos habituales que faciliten a los niños/as:
La comprensión de mensajes orales propios para expresar ideas, sentimientos, necesidades y deseos.
La producción de mensajes orales emitidos por un adulto.
El uso adecuado de las normas y convenciones sociales que regulan los diálogos y las conversaciones colectivas.
La pronunciación clara y progresivamente más correcta.
La narración de acontecimientos relevantes de su vida.
3. Competencia matemática:
Aprovechar y sugerir actividades manipulativas en el día a día del aula ya que a través de ellas, el niño/a llegan a:
El conteo, el concepto y la representación del número.
El inicio de las operaciones básicas de la suma como adicción y de la resta como sustracción.
El uso de cuantificadores.
El concepto de formas y tamaños.
Promover situaciones en el aula que impliquen un problema matemático para que los niños/as lo resuelvan.
4. Competencia social y ciudadana:
Favorecer situaciones de diálogo e intercambio de opiniones.
Promover actividades de juego simbólico, dramatización… para fomentar de manera lúdica habilidades sociales.
Aprovechar el día a día en el aula para contribuir a enriquecer las relaciones sociales del alumnado como: saludar, presentarse, pedir las cosas por favor y dar las gracias…
5. Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico:
Aprovechar el día a día en el aula para que los niños/as se sitúen de forma progresiva en el tiempo (ahora, luego, antes, ayer, hoy…)
Realizar propuestas que permitan a los alumnos/as reconocer a los grupos sociales a los que pertenece, como pueden ser la familia, los compañeros del aula…
6. Tratamiento de la información y competencia digital:
Promover actividades que ejerciten las destrezas necesarias para que los niños/as busquen y seleccionen información tanto en fuentes tradicionales (libros, enciclopedias infantiles…) como en aplicaciones multimedia.
Invitar a los niños/as al uso del ordenador para que aprendan aspectos básicos de su utilización como: apagar y encender, moverse con el ratón dentro de la pantalla, identificar iconos…
7. Competencia para aprender a aprender:
Potenciar el trabajo cooperativo planteando actividades que posibiliten la interacción alumno-alumno.
Promover la participación activa del niño en la realización de las actividades: contando sus propias experiencias, compartiendo sus conocimientos y descubrimientos, expresando sus emociones…
Programar actividades donde los alumnos puedan observar y experimentar, ya sea dentro del aula o mediante la realización de actividades complementarias y extraescolares.
8. Competencia cultural y artística:
Suscitar actividades para conocer, comprender y valorar las manifestaciones culturales y artísticas tanto propias como las que forman parte del patrimonio de aquellos otros pueblos y culturas que han entrado a formar parte de la sociedad multicultural propia de nuestro tiempo.
Promover actividades artísticas con distintos materiales y técnicas plásticas para despertar la creatividad de los niños. (TEJADA CUESTA, 2009)
9. Competencia Emocional:
Suscitar actividades que integren habilidades para conocer y controlar las emociones y sentimientos, para leer los estados de ánimo y sentimiento ajenos. Dinámicas de grupo.
Establecer relaciones positivas con los demás y para ser una persona feliz que responde de forma adecuada a las exigencias personales, escolares, sociales…
Observar progresivamente los sentimientos, palabras y acciones de los demás.
Valorar sus opiniones, gustos y gradualmente las necesidades diferentes a las propias.
En definitiva, la inclusión en la LOE de las Competencias Básicas como elemento esencial y vertebrador del currículo es una apuesta por la Educación en el mundo de hoy y también un salto adelante en la concepción del aprendizaje como un proceso continuo para la formación integral del niño. Su necesario conocimiento para la programación, el trabajo diario en las aulas y la organización del proceso de enseñanza- aprendizaje en los centros educativos justifican la necesidad de que como docentes, pongamos en práctica estas competencias, para formar a alumnos adaptados, capaces de desenvolverse en el mundo que nos rodea.
