Entendemos la educación como un
proceso en el que, lejos de desarrollar comportamientos específicos iguales
para todos los alumnos, se debe ayudar al alumnado a desarrollar sus
capacidades de manera integral. En este sentido el dominio de una competencia
se alcanza a través del desarrollo integral de las capacidades. Es decir lo que
se enseñaría serían competencias globales que se ponen de manifiesto en
actuaciones concretas que pueden ser distintas en cada alumno, aunque se deban
a la misma capacidad. Por tanto nuestros objetivos estarán caracterizados por
tres funciones:
1. Van a definir las metas que
se pretenden alcanzar.
2. Ayudarán a seleccionar los
contenidos y medios didácticos.
3. Constituyen un referente
indirecto de la evaluación.
En este sentido el referente de
que evaluar serán los criterios de evaluación, que indican el tipo y grado de
los aprendizajes que los alumnos deberán alcanzar hasta final de curso.
Asimismo para su corroboración se aplicarán procedimientos de evaluación,
siendo preciso también especificar de modo general que instrumentos se van a
implementar y qué criterios de calificación se van a seguir.
Esta concepción del aprendizaje
como desarrollo de capacidades se deriva del enfoque constructivista, esta
concepción del aprendizaje subyace
a los planteamientos educativos, de la L.O.G.S.E.
(1990), y actualmente la L.O.E.
(2006), y propone una serie de principios oficiales, entendidos como
aquellos fundamentos que debemos tener en cuenta para ayudar al alumnado para
que logre los objetivos y desarrollen las capacidades. Estos principios
metodológicos constructivistas están basados en un amplio cuerpo de teorías que
tienen como idea común que el conocimiento es el resultado de la (re)construcción
de la realidad que tiene su origen en la interacción entre las personas y el
medio.
Este enfoque es diametralmente
opuesto a una concepción mecanicista-positivista, en la que los objetivos estén
definidos en términos de comportamiento o conductas, y donde sólo importen las
condiciones de realización y los criterios de logro, tendiendo de este modo a
evaluar conocimiento superficiales y memorísticos, partiendo de una concepción
analítica conductual y planteando la evaluación como una mera repetición y
recopilación de datos sobre el logro o no de unas ejecuciones.
En este sentido, si no se tienen
claros estos marcos conceptuales puede que caigamos en errores habituales y muy
graves que se vienen produciendo desde hace décadas, incluso en bibliografía
especializada, estamos hablando de equiparar los Objetivos Generales con
objetivos específicos, u Objetivos
Didácticos con Objetivos operativos, ya que provienen de marcos teóricos
diametralmente opuestos y por tanto las similitudes son imposibles
ENFOQUE CONDUCTUAL
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ENFOQUE CONSTRUCTIVISTA
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LGE (1970)
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LOGSE (1990),
LOE (2006)
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Currículo por
objetivos
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Currículo como
proceso
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Objetivos Generales
Objetivos
Específicos
Objetivos
Operativos
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Objetivos
Generales de Etapa
Objetivos
Generales de Área (Ciclo)
Objetivos
Didácticos o de Aprendizaje
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(Elaboración propia)