El predominio de un hemisferio sobre el otro se debe a la maduración más temprana de los centros sensomotores de uno de los hemisferios cerebrales. Y está comprobado científicamente que este predominio afecta directamente a la manera el la que l@s niñ@s procesan la información visual.
Es decir, si el niño trabaja con el hemisferio izquierdo, es diestro, es como si tomara una imagen fotográfica de los objetos o de las cosas que le están ofreciendo. En cambio, los que trabajan con el hemisferio derecho (zurdos), se fijan en los detalles, es por eso que cuando ofrecemos un estímulo que el niño observa debemos dejarlo el tiempo suficiente para que procese este tipo de información.